lunes, 27 de junio de 2011

Belleza.

Nunca he conocido a nadie que no pueda considerar una belleza.
Algunos piensan que todo les sale más fácil a las bellezas, pero en realidad las cosas pueden ser muy distintas.
Cuando una persona es la belleza del momento y su aspecto está realmente al día, y entonces cambian los tiempos y cambian los gustos, y pasan diez años, si mantiene exactamente el mismo aspecto y no cambia nada y se cuida sigue siendo una belleza.
Incluso las bellezas pueden carecer de atractivo, si pescas a una belleza con la luz equivocada en el momento justo olvídate.
En ocasiones gente con problemas de depresión nerviosa puede parecer muy bella porque tiene algo frágil en la manera de moverse o caminar. Expresa un estado de ánimo que la embellece.
La belleza no tiene nada que ver con el sexo, la belleza tiene que ver con la belleza y el sexo con el sexo.
Si una persona no suele ser considerada hermosa aún puede llevar unos chistes en el bolsillo, y muchos bolsillos.
A veces pienso que la belleza extrema debe carecer de todo sentido del humor.
Pienso en todos aquellos que vivieron antes de la invención de las gafas. Debe haber sido muy raro porque todo el mundo veía distinto según el grado de enfermedad. Ahora las gafas estandarizan la vision de todos  a 20-20. Es un ejemplo de cómo todo el mundo se vuelve más parecido.
Yo también acepto a la gente sobre la imagen que se tiene de sí misma, porque la imagen que se tiene de uno mismo tiene más que ver con su manera de pensar que la imagen objetiva.
Lo más hermoso de Florencia es el restaurante de Mc'Donalds.
No pueden predecirse las reacciones emocionales específicas que alguien puede provocar en otros por la manera en la que se viste, habla o actúa. Creo que algo insignificante puede provocar reacciones en la gente, y no se sabe que hay en su pasado que hace que le guste o no le guste alguien con tanta intensidad y, por lo tanto que le guste o no todo lo que hay en el.

A veces algo puede parecer hermoso simplemente por que es de algún modo distinto a lo que nos rodea.
Una petunia roja en el escaparate de una tienda parece sumamente hermosa si todas las demás son blancas, y viceversa.

Tres cosas me parecen siempre muy hermosas: mi buen par de viejos zapatos que no me duelen, mi propia cama y la aduana americana cuando vuelvo a casa.


viernes, 10 de junio de 2011

you'll be a woman soon.

-Batman...
-¿Qué?
-...
-¿Qué?
-...Tenemos que hablar.
En la mente de Batman se abrió una esclusa y el miedo inundó en un instante su torrente sanguíneo.

Tenían que hablar. Probablemente el cliché más utilizado en innumerables series, en telefilms, y en películas de Hugh Grant. Con él se disputaban el podio grandes éxitos como «no es por ti, es por mí» y «esto no es lo que parece».
-...¿Hablar de qué?
El cerebro de Batman no funcionaba lo bastante rápido como para encontrar un modo de bajar del terrorífico tren en el que acababa de montarse en contra de su voluntad. Sabía perfectamente de qué tenían que hablar. Y ella sabía que Batman lo sabía. De hecho, los dos sabían absolutamente todo lo que iba a pasar, pero no había forma de detener la insufrible obra de teatro a la que le había invitado.
-...De nosotros.
Batman supo a ciencia cierta que era un mero espectador. Los dos individuos que hablaban eran ahora actores ajenos a él. Conocía el diálogo de memoria, y también el inevitable y trágico final del drama.

No había manera de evitarlo, por mucho que se tratase de improvisar; de nada serviría usar las argucias retóricas más complejas del mejor sofista. Batman se resignó a que, por muchas veces que viese la película, Di Caprio siempre acababa ahogado.
-...¿qué pasa con nosotros?
Llegado a este punto, no sabía discernir con exactitud entre mareos y náuseas. No era un espectáculo agradable. El cochinillo puede dar una pena enorme, pero nada puede evitar que mañana se despierte siendo choped.
-...no puedes quedarte para siempre en el seno materno. Tienes que volar, buscar tus propios sueños...
Los eufemismos no eran más que algodones rodeando una bomba de fisión. Un triste intento de guarecerle de la verdad, en realidad tenía el efecto de entristecer más la triste verdad: la sopa boba había acabado. Batman se tendría que buscar su propia Batcueva. 


sin embargo




-Muy bien, Robin, ¿qué era eso tan importante que tenías que decir?
-...A ver...... no es que sea nada seguro, y no quiero que te inquietes sin motivo...
-¿Puedes abreviar? Están dando Sé Lo Que Hicisteis.
-He tenido... he tenido un retraso.
-¿Un?
-Que este mes no me ha bajado... por lo menos no hasta... aún no.
-Y estamos a...
-Veintitrés.
-...Bueno, calma. Eso no asegura nada. Quizás sea... la excepción que confirma la regla.
-Pero yo siempre he tenido un reloj biológico muy regu...... ¡Eh! ¡Ah, ja ja, dices por...! ¡Jajajajaja!
-Je je, joder, creía que no lo pillabas.
-¡JAJAJAJAJA! ¡¡JAJAJAJA!!

Las carcajadas causaron a Robin un parto prematuro. En dos horas, Batman tenía entre brazos el primer hijo ceromesino de la historia.

miércoles, 8 de junio de 2011

jueves, 2 de junio de 2011

Cadillac Solitario

Siempre quise ir a L.A, dejar un día esta ciudad, cruzar el mar, con tu compañía.
Pero ya hace tiempo que me has dejado y probablemente me habrás olvidado, nose que aventuras correré sin ti.
Y ahora estoy aqui sentado en un viejo Cadillac de segunda mano junto al Mervellé a mis pies mi ciudad.
Y hace un momento que me ha dejado aquí en la ladera del Tibidabo, la última rubia que vino a probar el asiento de atrás.
Quizás el martini me ha hecho recordar, nena, ¿porque no volviste a llamar? Creí que podría olvidarte sin más y aún a ratos ya ves...
Y al irse la rubia me he sentido extraño, me he quedado solo, fumando un cigarro, quizás he pensado, nostalgia de ti...
Y desde esta curva donde estoy parado me he sorprendido mirando a tu barrio, y me han atrapado luces de ciudad.
El amanecer me soprenderá dormido, borracho en el Cadillac, junto a las palmeras luce solitario.
Y dice la gente que ahora eres formal y yo aqui borracho en el Cadillac bajo las palmeras luce solitario.
Y no estás tú, nena.