"Maria Antonietta come pasteles de fresa"
dije, convencido de darte una sorpresa.
"Se llevó cuando se comió el pollo equivocado"
"¡Maldito seas!" contestaste consternado
y marchito es el diente de león
o una gallina, la receta está en el libro de cocina
en la cual habitan fractales trapecistas
y así llenaremos el circo de violinistas.
domingo, 27 de noviembre de 2011
la leyenda del huevo duro mermante.
Cuentan las leyendas entre voces susurrantes:
"Los patatués merman dejando hueco,
además destilan alcoholes en las noches fulgurantes.
Porque habiendo huevo, hay esperanza
pero entiendo que con esas no se animen los burdeles
siendo así un aberronchamiento mutuo
y nos marcharemos todos en nuestros morados corceles."
Los avestruces remueven los huevos con la cabeza.
"Los patatués merman dejando hueco,
además destilan alcoholes en las noches fulgurantes.
Porque habiendo huevo, hay esperanza
pero entiendo que con esas no se animen los burdeles
siendo así un aberronchamiento mutuo
y nos marcharemos todos en nuestros morados corceles."
Los avestruces remueven los huevos con la cabeza.
sábado, 26 de noviembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
sinfonier
Hoy por la mañana hará sol, brillando en el desierto de Gahi, donde murieron mil personas devoradas entre sí, o quizás no. No me puedo controlar cuando veo a Iván, observó la espiral logarítmica del cuerno de rinoceronte que comió tres millones de cebras bailando en un cameo. Cameo cuando remo y me follo a los camellos orgullosos de sus preslandecientes jorobas curvadas, curvadas señoritas de tres años que violan a Sergio y dicen: "dulce pederastia" al lado de un sinfonier, que no es lo mismo que un somier agrietado por tanta acción.
jueves, 17 de noviembre de 2011
1/39
Hoy tuve un sueño raro, y antes de que se me olvide completamente lo apuntaré aqui. Apenas recuerdo, pero era algo así:
Me encuentro en un parque con termas de agua caliente, es todo exterior pero hay escaleras mecánicas por medio por las que sube mucha gente. Estoy paseando con alguien, no recuerdo quién cuando mi chico que está subiendo por una de las escaleras mecánicas a lo lejos me dispara en un brazo con un rifle francotirador. Me dispara justo en el medio del brazo, en la articulación. No puedo mover el brazo y de la herida sale colgando una etiqueta en la que pone "1/39", la persona que está a mi lado me explica que las heridas de disparo se miden en fracciones.
El resto que recuerdo es: Blanca, Irlanda y yo subiendo un puente gris, nada más.
Me encuentro en un parque con termas de agua caliente, es todo exterior pero hay escaleras mecánicas por medio por las que sube mucha gente. Estoy paseando con alguien, no recuerdo quién cuando mi chico que está subiendo por una de las escaleras mecánicas a lo lejos me dispara en un brazo con un rifle francotirador. Me dispara justo en el medio del brazo, en la articulación. No puedo mover el brazo y de la herida sale colgando una etiqueta en la que pone "1/39", la persona que está a mi lado me explica que las heridas de disparo se miden en fracciones.
El resto que recuerdo es: Blanca, Irlanda y yo subiendo un puente gris, nada más.
Surrealistas
Man Ray: Un hombre enamorado de una mujer de una era distinta... veo una fotografía
Buñuel: Yo veo una película...
-Veo un problema insuperable
Dalí: yo veo......un rinoceronte..
Buñuel: Yo veo una película...
-Veo un problema insuperable
Dalí: yo veo......un rinoceronte..
sábado, 12 de noviembre de 2011
Holden Cautfield
En Pencey vivía en el ala Ossenburger de la residencia nueva. Era para los chicos de los dos últimos cursos. Yo era del penúltimo y mi compañero de cuarto del último. Se llamaba así por un tal Ossenburger que había sido alumno de Pencey. Cuando salió del colegio ganó un montón de dinero con el negocio de pompas fúnebres. Abrió por todo el país miles de funerarias donde le entierran a uno a cualquier pariente por sólo cinco dólares. ¡Bueno es el tal Ossenburger! Probablemente los mete en un saco y los tira al río. Pero donó a Pencey un montón de pasta y le pusieron su nombre a esa ala de la residencia. Cuando se celebró el primer partido del año, vino al colegio en un enorme Cadillac y todos tuvimos que ponernos en pie en los graderíos y recibirle con una gran ovación. A la mañana siguiente nos echó un discurso en la capilla que duró unas diez horas. Empezó contando como cincuenta chistes, todos malísimos, sólo para demostrarnos lo campechanote que era. Menudo rollazo. Luego nos dijo que cuando tenía alguna dificultad, nunca se avergonzaba de ponerse de rodillas y rezar. Nos dijo que debíamos rezar siempre, vamos, hablar con Dios y todo eso, estuviéramos donde estuviésemos. Nos dijo que debíamos considerar a Dios como un amigo y que él le hablaba todo el tiempo, hasta cuando iba conduciendo. ¡Qué valor! Me lo imaginaba al muy hipócrita metiendo la primera y pidiendo a Dios que le mandara unos cuantos fiambres más.
miércoles, 9 de noviembre de 2011
Marie Antoniette.
Y cuando el pueblo fué a decirle a la reina que sus súbditos no comían pan, ¿sabeis lo que contestó?
- Que coman pasteles.
- Que coman pasteles.

