miércoles, 2 de mayo de 2012

Euporie

Tiemblo al pensar
que nuestra nave espacial
 nunca vendrá a buscarnos.
Y que harás caso a la verguenza
esa  puta que pasea
con los tacones en la mano
 un domingo por la mañana.
Pues el trayecto está trazado
solo tenemos que seguirlo
y encontrar nuestra madriguera
debajo de cada piedra en el camino.
Y seremos asteroides
perdidos de su orbita
que flotan, tratando de encontrar
un lugar donde puedan envenenarse
y amarse entre arsénico.

3 comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.