-La belleza? Querrás decir tu concepción espiritual de la belleza.
-Acaso niegas al artista la posibilidad de crear partiendo del espíritu?
-Si Gustav, eso es precisamente lo que niego.
-Asi que, según tu, nuestra labor de artist...
-Labor!, ahí está la cuestión. ¿Crees de verdad que la belleza puede ser producto de una labor?
-Pues si.. si, eso creo.
-Así es como nace la belleza, así de forma espontánea, con absoluto desprecio hacia tu labor o la mía, preexiste a nuestra presunción de artistas.
martes, 11 de diciembre de 2012
martes, 16 de octubre de 2012
Bande à part.
El último pensamiento de Arthur antes de morir, fué la cara de Odile. Mientras una oscura niebla caía sobre él, vió a ese pájaro de fábula de las leyendas indias, que nace sin patas y por tanto, nunca se posa, duerme en los vientos de la altura, y solo es visible cuando se muere. Cuando sus alas transparentes, mayores que las de un águila se recogen, cabe en la palma de una mano
viernes, 24 de agosto de 2012
Hay vida en Marte.
Aunque de entre su aliento a whisky solo salieran gritos, órdenes e insultos, las balas de su revólver no fueran afortunadas y su quattro ya no pudiera llevarlos de vuelta a Mánchester, todos estaban vivos, pero él.. estaba solo ante el peligro.
viernes, 17 de agosto de 2012
La carnicera transexual.
Bautizado así mismo como Flannagan, el joven y partical hijo de las tierras
galaicas, emprendía su viaje a Gran Bretaña para tener apasionantes aventuras,
una de ellas es esta:
Corría el año 78 y era una fría y lluviosa noche en Oxford. El joven Flannagan estaba en un piso agenciado por el colegio mayor, con sus amigos Eric Young, Stephen O'Brian y gente de relleno que no viene al caso.
Mientras practicaban actividades típicas entre jóvenes, como comentar las distintas texturas de las esfinges mientras bebían champán, la señora Hermitrudis Húmero, la casera que vivía en el piso de abajo, timbró al portal. Flannagan silencioso como las olivas cuando rezan, fué hasta el recibidor y le abrió la puerta.
-Creo que me dejé las llaves en el abrigo de los jueves.
-No hay problema, pase señora Hermitrudis.
La señora Hermitrudis tenía las húmedas pupilas mirando al coche de Eric Stills aparcado en la calle, y al pelo alborotado de Flannagan, (cabe señalar que la señora Hermitrudis tenía cierta deformidad facial que le proporcionaba una visión de 360 grados).
Cuando Flannagan volvió arriba con sus compañeros para terminar la partida de esfinges, Stephen le preguntó que había ocurrido.
-Nada, la señora Hermitrudis se olvid....
-¡¿La Señora Hermitrudis?!
Ante el repentino impacto que causó el nombre de la anciana en la expresión facial de Stephen, Flannagan supo que algo malo pasaba. De repente, empezaron a oír golpes en la puerta, cada vez más fuertes.
-¿Qué ocurre?
-¡¿No sabes lo del jodido Transexual?!
-¿De que diantres hablas?
-¡Es carnicera!¡Tiene cuchillos!
Stephen, asustado fué corriendo a impedir que la señora Hermitrudis entrara. Flannagan pudo ver el miedo en la mirada de Stephen. Él nunca se asustaba, ni siquiera cuando su tío lo intentaba violar cada San Patricio.
-¡Rápido, tenemos que poner el armario contra la puerta!
Cuando Eric y los demás iban a por el mueble Flannagan pensó que luego no tendrían manera de salir, entonces escucharon los pasos de la señora Hermitrudis que subía hacía el altillo.
-¡Corred, ahora!
Rápidos y vivaces como croquetas muertas bajaron las escaleras y se subieron al coche de Eric, que afortunadamente arrancó a la primera. (Siempre tenían problemas para arrancar el coche, sobre todo en las gasolineras, Flannagan empujaba por detrás mientras trataban de hacerlo andar).
Corriendo calle abajo se dirigían a casa de Neil Clapton, un amigo de Stephen.
La señora Hermitrudis, conocida como el Almirante Rutherford cuando estaba en la armada, les observaba con su mirada fría y panorámica desde la ventana de la cocina.
Flannagan y sus amigos consiguieron llegar sanos y salvos a casa de Neil, se colaron en su casa y durmieron en su salón, por aquel entonces la gente no cerraba las puertas de las casas y dejaban las tartas en la repisa de la ventana sin miedo a que nada malo pudiera ocurrir.
De esta historia podemos sacar una moraleja sobre nuestro sitio en el universo, pensad cuál puede ser antes de iros a dormir o mientras haceis el amor con vuestra mujer.
Basado en hechos reales
Corría el año 78 y era una fría y lluviosa noche en Oxford. El joven Flannagan estaba en un piso agenciado por el colegio mayor, con sus amigos Eric Young, Stephen O'Brian y gente de relleno que no viene al caso.
Mientras practicaban actividades típicas entre jóvenes, como comentar las distintas texturas de las esfinges mientras bebían champán, la señora Hermitrudis Húmero, la casera que vivía en el piso de abajo, timbró al portal. Flannagan silencioso como las olivas cuando rezan, fué hasta el recibidor y le abrió la puerta.
-Creo que me dejé las llaves en el abrigo de los jueves.
-No hay problema, pase señora Hermitrudis.
La señora Hermitrudis tenía las húmedas pupilas mirando al coche de Eric Stills aparcado en la calle, y al pelo alborotado de Flannagan, (cabe señalar que la señora Hermitrudis tenía cierta deformidad facial que le proporcionaba una visión de 360 grados).
Cuando Flannagan volvió arriba con sus compañeros para terminar la partida de esfinges, Stephen le preguntó que había ocurrido.
-Nada, la señora Hermitrudis se olvid....
-¡¿La Señora Hermitrudis?!
Ante el repentino impacto que causó el nombre de la anciana en la expresión facial de Stephen, Flannagan supo que algo malo pasaba. De repente, empezaron a oír golpes en la puerta, cada vez más fuertes.
-¿Qué ocurre?
-¡¿No sabes lo del jodido Transexual?!
-¿De que diantres hablas?
-¡Es carnicera!¡Tiene cuchillos!
Stephen, asustado fué corriendo a impedir que la señora Hermitrudis entrara. Flannagan pudo ver el miedo en la mirada de Stephen. Él nunca se asustaba, ni siquiera cuando su tío lo intentaba violar cada San Patricio.
-¡Rápido, tenemos que poner el armario contra la puerta!
Cuando Eric y los demás iban a por el mueble Flannagan pensó que luego no tendrían manera de salir, entonces escucharon los pasos de la señora Hermitrudis que subía hacía el altillo.
-¡Corred, ahora!
Rápidos y vivaces como croquetas muertas bajaron las escaleras y se subieron al coche de Eric, que afortunadamente arrancó a la primera. (Siempre tenían problemas para arrancar el coche, sobre todo en las gasolineras, Flannagan empujaba por detrás mientras trataban de hacerlo andar).
Corriendo calle abajo se dirigían a casa de Neil Clapton, un amigo de Stephen.
La señora Hermitrudis, conocida como el Almirante Rutherford cuando estaba en la armada, les observaba con su mirada fría y panorámica desde la ventana de la cocina.
Flannagan y sus amigos consiguieron llegar sanos y salvos a casa de Neil, se colaron en su casa y durmieron en su salón, por aquel entonces la gente no cerraba las puertas de las casas y dejaban las tartas en la repisa de la ventana sin miedo a que nada malo pudiera ocurrir.
De esta historia podemos sacar una moraleja sobre nuestro sitio en el universo, pensad cuál puede ser antes de iros a dormir o mientras haceis el amor con vuestra mujer.
Basado en hechos reales
jueves, 26 de julio de 2012
Nicole Diver es libre
Luchaba contra él con su dinero y la certeza de que su hermana le detestaba y estaba creando nuevos enemigos con su resentimiento; oponiendo su ágil astucia a la lentitud de él provocada por el mucho comer y beber vino, su salud y su belleza al deterioro físico de él, su falta de escrúpulos a la tendencia de él a moralizar. Para aquella batalla interna se valió incluso de sus puntos flacos, y luchó con arrojo y valor utilizando la loza vieja, las latas y las botellas, recipientes vacíos de sus pecados expiados, sus afrentas y sus errores. Y, súbitamente, en el espacio de dos minutos salió victoriosa y se justificó ante sí misma sin necesidad de mentiras ni subterfugios, cortó el cordón umbilical para siempre. Y al andar sentía debilidad en las piernas y sollozaba sin sentimiento alguno, pero se dirigía hacia el hogar que por fin era suyo.
Dick esperó hasta que desapareció de su vista. Entonces apoyó la cabeza sobre el parapeto. El caso estaba concluido. El doctor Diver era libre.
Dick esperó hasta que desapareció de su vista. Entonces apoyó la cabeza sobre el parapeto. El caso estaba concluido. El doctor Diver era libre.
domingo, 15 de julio de 2012
De Nicole Diver
La verdad esque sería una pena dormirse ahora con la mañana tan bonita que hace. Ayer estuve durmiendo todo el día, así que esta noche no he podido hacerlo. Hace un rato supuse que haría una mañana de estas nubladas y me deprimí, odio el blanco de los cielos nublados con su luz pálida y los efectos que esto trae. Pero ahora está saliendo el sol, aunque no haga calor. Ese edificio de enfrente me refleja todo lo que no puedo ver. El degradado entre amarillo y azul que tiene el cielo de detrás de mi casa, y el sol iluminando las gaviotas de blanco dorado apoyadas en los postes.
No consigo dormir y estoy esperando, me entrará el sueño en un rato, mientras voy a escribir algo que leí hace poco en un libro:
Qué tal, abogado. Nos vamos mañana como por una semana y luego regresamos a Zúrich. Por eso quería que lo arreglara usted con mi hermana, porque nos da igual la cantidad que me asigne. Vamos a llevar una vida muy sencilla en Zúrich durante dos años y Dick tiene suficiente para los dos. No, Baby, tengo más sentido práctico de lo que te imaginas. Sólo voy a necesitar para ropa y cosas así... ¿Qué? Pero eso es más de lo que...¿Nos podemos realmente permitir una cantidad así? Desde luego, no voy a poder gastarlo. ¿Tanto tienes? ¿Y por qué tienes más? ¿Es porque se me considera una incapaz? Muy bien, pues: que mi parte se vaya amontonando... No. Dick se niega absolutamente a tener que ver con eso. Se me tendrá que subir a mí el dinero a la cabeza por los dos... Baby, no tienes ni idea de cómo es Dick. Lo conoces menos que... Bueno, y ahora dónde firmo. Oh, perdón.
...Dick, ¿verdad que es una sensación rara estar juntos, tan lejos de los demás? No tenemos a dónde ir, sino el uno al otro. Vamos a querernos y querernos. Ah, pero yo te quiero más que tú a mí, y noto perfectamente cuando te alejas de mí, aunque sea un poco. Me parece maravilloso ser como los demás, alargar la mano y sentir tu cuerpo cálido junto a mí en la cama.
...LLame a mi marido al hospital, por favor. Si, el librito se está vendiendo en todas partes : quieren publicarlo en seis idiomas. Yo iba a hacer la traducción al francés, pero esta temporada me siento muy cansada. Me da miedo caerme, me siento tan pesada y tan torpe... como un budín que se rompe y ya no hay manera de ponerlo derecho. Cuando me ponen el estetoscopio tan frío sobre el corazón lo único que se me ocurre pensar es "Je m'en fiche de tout"... Oh, esa pobre mujer en el hospital con el niño azul. Mucho mejor sería que se muriera. ¿No es estupendo que ahora seamos tres?
... Eso no me parece razonable, Dick. Tenemos motivos de sobra para coger el piso que es más grande. ¿Por qué tenemos que sacrificarnos por el simple hecho de que los Warren tienen más dinero que los Diver? Oh, gracias, cameriere, pero hemos cambiado de idea. Un clérigo inglés nos ha dicho que el vino de aquí en Orvieto es excelente. ¿Que no viaja bien? Debe de ser por eso por lo que no lo conocíamos, porque nos encanta el vino.
Los lagos están hundidos en el lodo marrón y las laderas tienen tantos pliegues como un vientre. El fotógrafo nos dió la foto mía en la que estoy con el pelo lacio apoyada en la baranda de la barca que nos llevaba a Capri. "Adiós, Gruta Azul", canta el barquero "vuelve prontoo." Y después recorrimos la espinilla caliente y siniestra de la bota italiana con el viento que susurraba entre aquellos castillos misteriosos y los muertos que nos conntemplaban desde lo alto de aquellas montañas.
La vida con Dick es muy divertida. La gente que está en las hamacas nos mira y una mujer está tratando de entender lo que cantamos. Dick se ha cansado ya de cantar, así que sigue tú solo, Dick. Solo andarás de otra manera, por una atmósfera más densa, abriéndote paso entre las sombras del as hamacas a través del humo pegajoso de las chimeneas. Notarás tu propio reflejo deslizándose en los ojos de los que te miran. Ya no estás en una isla. Pero supongo que hay que tocar la vida para poder saltar de ella.
Contemplo el mar setnada en el puntal de este bote salvavidas; el viento agita mi peli y el sol lo hace brillas. Permanezco inmóvil contra el fondo del cielo y este bote fue hecho para transportar mi silueta a la oscuridad azul del futuro. Soy Palas Atenea tallada con veneración en la proa de una galera. El agua está entrando en los retretes y el follaje de espuma verde esmeralda se repliega protestando por la popa.
...Si pudiera avisar a mi marido, que ha tenido bien abandonarme aquí dejándome en manos de incompetentes. ¿Qué dice usted, que mi niña es negra? Eso es ridículo. Es una broma de mal gusto. Fuimos a África exclusivamente para ver Timgad, peusto que lo que más me interesa en la vida es la arqueología. Estoy harta de no saber nada y de que melo recuerden a cada instante.
...Cuando me ponga bien quiero ser una persona completa como tú, Dick. Me pondría a estudiar Medicina si no fuera porque es demasiado tarde. Deberíamos gastarnos mi dinero y comprarnos una casa. Estoy harta de pisos y de tener que estar esperándote. Y tú no aguantas ya Zúrich y no encuentras tiempo aquí para escribir y siempre dices que el que un científico no escriba equivale a una confesión de debilidad por su parte. Y yo recorreré todo el campo del saber y me decidiré por algo y lo estudiaré realmente bien, de modo que si tengo otra recaída podré tener algo a lo que agarrarme. Y tú me ayudarás, Dick, para que no me sienta tan culpable. Viviremos cerca de una playa cálida donde podamos broncearnos y seguir jóvenes juntos.
...Tommy dice que estoy muy callada. La primera vez que me puse bien hablaba muchísimo con Dick hasta las tantas de la noche, los dos sentados en la cama encendiendo cigarrillos, y luego, cuando despuntaba el alba azul, nos hundíamos en las almohadas para que no nos diera la luz en los ojos.
No consigo dormir y estoy esperando, me entrará el sueño en un rato, mientras voy a escribir algo que leí hace poco en un libro:
Qué tal, abogado. Nos vamos mañana como por una semana y luego regresamos a Zúrich. Por eso quería que lo arreglara usted con mi hermana, porque nos da igual la cantidad que me asigne. Vamos a llevar una vida muy sencilla en Zúrich durante dos años y Dick tiene suficiente para los dos. No, Baby, tengo más sentido práctico de lo que te imaginas. Sólo voy a necesitar para ropa y cosas así... ¿Qué? Pero eso es más de lo que...¿Nos podemos realmente permitir una cantidad así? Desde luego, no voy a poder gastarlo. ¿Tanto tienes? ¿Y por qué tienes más? ¿Es porque se me considera una incapaz? Muy bien, pues: que mi parte se vaya amontonando... No. Dick se niega absolutamente a tener que ver con eso. Se me tendrá que subir a mí el dinero a la cabeza por los dos... Baby, no tienes ni idea de cómo es Dick. Lo conoces menos que... Bueno, y ahora dónde firmo. Oh, perdón.
...Dick, ¿verdad que es una sensación rara estar juntos, tan lejos de los demás? No tenemos a dónde ir, sino el uno al otro. Vamos a querernos y querernos. Ah, pero yo te quiero más que tú a mí, y noto perfectamente cuando te alejas de mí, aunque sea un poco. Me parece maravilloso ser como los demás, alargar la mano y sentir tu cuerpo cálido junto a mí en la cama.
...LLame a mi marido al hospital, por favor. Si, el librito se está vendiendo en todas partes : quieren publicarlo en seis idiomas. Yo iba a hacer la traducción al francés, pero esta temporada me siento muy cansada. Me da miedo caerme, me siento tan pesada y tan torpe... como un budín que se rompe y ya no hay manera de ponerlo derecho. Cuando me ponen el estetoscopio tan frío sobre el corazón lo único que se me ocurre pensar es "Je m'en fiche de tout"... Oh, esa pobre mujer en el hospital con el niño azul. Mucho mejor sería que se muriera. ¿No es estupendo que ahora seamos tres?
... Eso no me parece razonable, Dick. Tenemos motivos de sobra para coger el piso que es más grande. ¿Por qué tenemos que sacrificarnos por el simple hecho de que los Warren tienen más dinero que los Diver? Oh, gracias, cameriere, pero hemos cambiado de idea. Un clérigo inglés nos ha dicho que el vino de aquí en Orvieto es excelente. ¿Que no viaja bien? Debe de ser por eso por lo que no lo conocíamos, porque nos encanta el vino.
Los lagos están hundidos en el lodo marrón y las laderas tienen tantos pliegues como un vientre. El fotógrafo nos dió la foto mía en la que estoy con el pelo lacio apoyada en la baranda de la barca que nos llevaba a Capri. "Adiós, Gruta Azul", canta el barquero "vuelve prontoo." Y después recorrimos la espinilla caliente y siniestra de la bota italiana con el viento que susurraba entre aquellos castillos misteriosos y los muertos que nos conntemplaban desde lo alto de aquellas montañas.
La vida con Dick es muy divertida. La gente que está en las hamacas nos mira y una mujer está tratando de entender lo que cantamos. Dick se ha cansado ya de cantar, así que sigue tú solo, Dick. Solo andarás de otra manera, por una atmósfera más densa, abriéndote paso entre las sombras del as hamacas a través del humo pegajoso de las chimeneas. Notarás tu propio reflejo deslizándose en los ojos de los que te miran. Ya no estás en una isla. Pero supongo que hay que tocar la vida para poder saltar de ella.
Contemplo el mar setnada en el puntal de este bote salvavidas; el viento agita mi peli y el sol lo hace brillas. Permanezco inmóvil contra el fondo del cielo y este bote fue hecho para transportar mi silueta a la oscuridad azul del futuro. Soy Palas Atenea tallada con veneración en la proa de una galera. El agua está entrando en los retretes y el follaje de espuma verde esmeralda se repliega protestando por la popa.
...Si pudiera avisar a mi marido, que ha tenido bien abandonarme aquí dejándome en manos de incompetentes. ¿Qué dice usted, que mi niña es negra? Eso es ridículo. Es una broma de mal gusto. Fuimos a África exclusivamente para ver Timgad, peusto que lo que más me interesa en la vida es la arqueología. Estoy harta de no saber nada y de que melo recuerden a cada instante.
...Cuando me ponga bien quiero ser una persona completa como tú, Dick. Me pondría a estudiar Medicina si no fuera porque es demasiado tarde. Deberíamos gastarnos mi dinero y comprarnos una casa. Estoy harta de pisos y de tener que estar esperándote. Y tú no aguantas ya Zúrich y no encuentras tiempo aquí para escribir y siempre dices que el que un científico no escriba equivale a una confesión de debilidad por su parte. Y yo recorreré todo el campo del saber y me decidiré por algo y lo estudiaré realmente bien, de modo que si tengo otra recaída podré tener algo a lo que agarrarme. Y tú me ayudarás, Dick, para que no me sienta tan culpable. Viviremos cerca de una playa cálida donde podamos broncearnos y seguir jóvenes juntos.
...Tommy dice que estoy muy callada. La primera vez que me puse bien hablaba muchísimo con Dick hasta las tantas de la noche, los dos sentados en la cama encendiendo cigarrillos, y luego, cuando despuntaba el alba azul, nos hundíamos en las almohadas para que no nos diera la luz en los ojos.
lunes, 25 de junio de 2012
Días de verano
La joven y despreocupada mujer sostenía, entre una pequeñísima duda, con los dedos resbalándose del vidrio la esperanza de por fín alejarse de el maldito día que había tenido. Vida normal, rutina normal, compañeros normales pero una profunda agonía existencialista repentina que le atacaba cada vez que no estaba distraída, algo que ocurría pocas veces ya que su trabajo, aficciones y problemas para mantenerse despierta más de 8 horas seguidas le robaban la mayoría del tiempo que le quedaba libre, pero cuando eso ocurría era lo peor. Notaba como descendía entre los vapores de los minerales fundiéndose y las burbujas de lava explotaban salpicando pequeñas gotitas ardiendo que le golpeaban la blanca piel de sus brazos, entonces caía, abajo y lloraba, lloraba, gritaba y lloraba porque era de algo que nadie podía consolarla, el trauma de nacer, el trauma de vivir. Pero entonces se quedaba dormida, y al día siguiente como si nada seguía con su vida. Es algo que todos los seres humanos afrontan inconscientemente, como respirar o parpadear de manera automática. Pero esta noche no tenía ganas de llorar, había tenido probelmas concretos, problemas de verdad y simplemente quería olvidarse de todo y poder dormir, pero problemas más grandes vendrían entonces. Acariciando el vidrio húmedo notó algo raro al tacto, no era como siempre, pero no paró a pensarlo, se acercó el vaso a la boca, y entonces... la cerveza estaba caliente, fué horrible.
domingo, 24 de junio de 2012
jueves, 7 de junio de 2012
Texto del tumblr de Eva.
Según escribió la ultima palabra el artista suspiró.
Descansó por primera vez en mucho tiempo. Encendió un cigarrillo, fumaba
con calma, bocanada a bocanada el humo se concentró a su alrededor.
Quizás esta era la obra mas importante de su vida, la que mas le había
costado escribir, la más personal. Cada palabra había sido arrebatada,
arrancada… El artista se revolvió el pelo. Apagó el cigarrillo, ni
siquiera le gustaba fumar, lo hacia por cansancio, por pereza, por
alcanzar el aroma de algo lejano. Ahora solo olía el alquitrán. Aquellos
recuerdos desesperados, rápidos, punzantes, agudos, que le asaltaban a
cada segundo se habían marchado. Ahora era él quien iba a buscarlos,
quien los evocaba con deleite, quien no queria que el hecho mas
importante de su vida cayera en el olvido.
Lo primero en irse fue la voz, su timbre, su color, su tono. La voz
se fue en el otoño del primer año. Se perdió, se hundió en ninguna
parte.Después se marcho el color de sus ojos, el “pálido azul” se fue, se perdió el matiz. El artista ya no recordaba sus ojos azul pálido a principios de la primavera del segundo año. El azul pálido se ocultó en la nada.
Más tarde se fueron sus gestos, su manera de caminar, de girar la cabeza, de señalar, de reirse… Sus gestos abandonaron al artista en verano. Simplemente desaparecieron tragados por el vacío.
El artista perdió el recuerdo. Al principio, con solo cerrar los ojos el artista recordaba cada detalle. Por que no lo pintó? por que no lo escribió entonces? por que no tomó una fotografía? Durante el primer año, en otoño, el artista cerraba sus ojos y veía su rostro. En invierno bastaban un par de segundos. En primavera hacia falta en minuto. En verano dos, luego tres, cuatro, cinco, seis… Hasta que perdió su rostro. Simplemente no era el mismo.
El artista se iba vaciando, el lo sabía, pero era ya demasiado viejo como para angustiarse, el artista se sujetaba la frente y disfrutaba de la sensación. Tan solo quería dejar vestigio del talento que un día tuvo para poder rememorarlo en las noches de nostalgia. El artista se vaciaba y dejaba que el talento se le escurriese, se le escapase entre los dedos. El resto de artistas no le comprenden, ellos se aferran a su talento, como nuestro artista hizo en el pasado. Nuestro artista no es que sea especial, es que esta cansado. Nuestro artista es consciente de que quizá este cometiendo un error, pero sabe que el arrepentimiento no llegara con este. El artista se ha desprendido de la culpa pero prefiere anclarse al pasado. El artista se anestesia, duerme. El artista esta cansado. En su cara se dibujan los caminos ya recorridos, los aciertos, los errores. En sus manos se aprecia el peso del trabajo, el barro, el carboncillo. De sus grandes orejas cuelgan suspiros, llantos, gritos, risas, canciones. En sus ojos se distinguen pinceles, lienzos, sprays, lentejuelas, paginas, vestidos, maquillaje, fotografías, películas.
lunes, 4 de junio de 2012
Demolición.
Y vuelvo a encontrarme
a solas conmigo misma,
entre los lagos de platino
y las lágrimas de cicuta,
donde pusiste tu falso mirlo
hijo nacido de padres cuco
para axfisiar los crudos pulmones
de mi serpiente muda.
Y mis ciudades de mercurio
se derritieron en el aire
con los ángeles langosta volando
entre las gotas suspendidas.
Mataste a mis ángeles
explotaste sus corazones
y diseccionaste sus almas
para encontrar el coral.
Y vuelvo a encontrarme
a solas conmigo mismo.
a solas conmigo misma,
entre los lagos de platino
y las lágrimas de cicuta,
donde pusiste tu falso mirlo
hijo nacido de padres cuco
para axfisiar los crudos pulmones
de mi serpiente muda.
Y mis ciudades de mercurio
se derritieron en el aire
con los ángeles langosta volando
entre las gotas suspendidas.
Mataste a mis ángeles
explotaste sus corazones
y diseccionaste sus almas
para encontrar el coral.
Y vuelvo a encontrarme
a solas conmigo mismo.
domingo, 3 de junio de 2012
Encuentro
Ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.
Tú... por lo que ya sabes.
Yo la he querido tanto
Sigue esa veredita.
En las manos
tengo los agujeros
de los clavos.
¿No ves cómo me estoy
desangrando?
No mires nunca atrás,
vete despacio
y reza como yo
a San Cayetano,
que ni tú ni yo estamos
en disposición
de encontrarnos.
sábado, 2 de junio de 2012
Reyerta
El juez, con guardia civil
por los olivares viene,
sangre resbalada gime
muda canción de serpiente.
Señores guardias civiles:
aquí pasó lo de siempre,
han muerto cuatro romanos
y cinco cartagineses.
La tarde loca de higueras
y de rumores calientes
cae desmayada en los muslos
heridos de los ginetes.
Ángeles negros volaban
por el aire del poniente,
ángeles de largas trenzas
y corazones de aceite
jueves, 24 de mayo de 2012
Entre las briznas de yerba del cementerio de pinceles aterrizaron las últimas gotas
de la guitarra carmesí.
Y cuando te dejaste caer por aquellos lares
despuntaste las costas con tus lanzas afiladas, que sin tu casus belli
claváronse en mí.
Y las esfinges encadenadas
tornaron su mirada
cuando caminaste entre ellas
para dejarte pasar.
Pero mírate ahora,
Buceando con bombona
entre tus cerillas y colillas
que tanto tardaste en quemar
de la guitarra carmesí.
Y cuando te dejaste caer por aquellos lares
despuntaste las costas con tus lanzas afiladas, que sin tu casus belli
claváronse en mí.
Y las esfinges encadenadas
tornaron su mirada
cuando caminaste entre ellas
para dejarte pasar.
Pero mírate ahora,
Buceando con bombona
entre tus cerillas y colillas
que tanto tardaste en quemar
viernes, 18 de mayo de 2012
Arte
El arte es un peldaño.
Es el peldaño más amplio
y el menos compacto.
Está lleno de grietas,
y lo sostienen hilos finísimos
que cuelgan del cielo.
Más que un peldaño
es un columpio,
que se balancea
dejando caer a sus habitantes.
Unos caen rápido
Otros despacio
Pero todos acaban cayendo.
Caen al fuego
y su carne es consumida.
Pero cuando terminan de arder
sus pequeñas cenizas suben
con el aire caliente,
y cuando llega el frío descienden.
Subiendo y bajando
se pasarán oscilando por la atmósfera
hasta que suenen las trompetas.
miércoles, 16 de mayo de 2012
...
Tú eres una borrasca cristiana
Tú eres una borrasca cristiana
y necesitas de mi paganismo.
La última
temporada en Madrid te entregaste
temporada en Madrid te entregaste
a lo que no te debiste entregar nunca.
Yo iré buscarte
Yo iré buscarte
para hacerte una cura de mar.
Será invierno y
encenderemos lumbre.
encenderemos lumbre.
Las pobres bestias estarán ateridas.
Tú te
acordarás que eres inventor de cosas maravillosas
acordarás que eres inventor de cosas maravillosas
y viviremos juntos
con una maquina de retratar
....
Dalí a Lorca
miércoles, 9 de mayo de 2012
miércoles, 2 de mayo de 2012
Euporie
Tiemblo al pensar
que nuestra nave espacial
nunca vendrá a buscarnos.
Y que harás caso a la verguenza
esa puta que pasea
con los tacones en la mano
un domingo por la mañana.
Pues el trayecto está trazado
solo tenemos que seguirlo
y encontrar nuestra madriguera
debajo de cada piedra en el camino.
Y seremos asteroides
perdidos de su orbita
que flotan, tratando de encontrar
un lugar donde puedan envenenarse
y amarse entre arsénico.
que nuestra nave espacial
nunca vendrá a buscarnos.
Y que harás caso a la verguenza
esa puta que pasea
con los tacones en la mano
un domingo por la mañana.
Pues el trayecto está trazado
solo tenemos que seguirlo
y encontrar nuestra madriguera
debajo de cada piedra en el camino.
Y seremos asteroides
perdidos de su orbita
que flotan, tratando de encontrar
un lugar donde puedan envenenarse
y amarse entre arsénico.
viernes, 6 de abril de 2012
martes, 13 de marzo de 2012
Miguel
Cuando Miguel volvió de Afganistán era una persona completamente cambiada. Sus historias pueden ser oídas si precisa un corte de pelo masculino al estilo militar. Enfrente del Travertino se encuentra su pequeño negocio. Amigos intímos que conocieron a Miguel antes de la guerra contaban que su sueño era ser bailarín de claqué, de hecho se le daba de maravilla. Su hermana solía tocar canciones de charleston y Miguel las interpretaba bailando. Una de las historias que contaba, a cualquiera que se prestase a escucharle, era la de cuando consiguió salir de un campo de minas con vida gracias a la danza. Interesante don le había dado dios, y le salvó el pellejo en varias ocasiones. Personas cercanas a Miguel afirmaban que tras la guerra había adquirido extrañas costumbres tales como hacerles cortes estilo militar a todos y cada uno de los que pasaban por la peluquería, pero nadie rechistaba. Otra costumbre peculiar era la de desayunar todos los días vainas rellenas de mantequilla de cierva y mojarlas en té con bicarbonato, pero eso parecía ser más bien un problema familiar. También adquirió algunos vicios, casi inevitables cuando uno se encuentra en condiciones como son las estar en medio de una guerra: Se aficionó demasiado al olor de napalm (solo podía sentirse atraído por mujeres que huelan a tal), rechazó la heroína, sin embargo nadie pudo librarle de los pistachos, su familia le ha tratado de ayudar mucho con este último vicio, pero la guerra es así.
jueves, 8 de marzo de 2012
Thick As A Brick.
Really don't mind if you sit this one out.
My words but a whisper - your deafness a SHOUT.
I may make you feel but I can't make you think.
Your sperm's in the gutter - your love's in the sink.
So you ride yourselves over the fields and
you make all your animal deals and
your wise men don't know how it feels to be thick as a brick.
And the sand-castle virtues are all swept away in
the tidal destruction
the moral melee.
The elastic retreat rings the close of play as the last wave uncovers
the newfangled way.
But your new shoes are worn at the heels and
your suntan does rapidly peel and
your wise men don't know how it feels to be thick as a brick.
And the love that I feel is so far away:
I'm a bad dream that I just had today - and you
shake your head and
say it's a shame.
Spin me back down the years and the days of my youth.
Draw the lace and black curtains and shut out the whole truth.
Spin me down the long ages: let them sing the song.
See there! A son is born - and we pronounce him fit to fight.
There are black-heads on his shoulders, and he pees himself in the night.
We'll
make a man of him
put him to trade
teach him
to play Monopoly and
to sing in the rain.
The Poet and the painter casting shadows on the water
as the sun plays on the infantry returning from the sea.
The do-er and the thinker: no allowance for the other
as the failing light illuminates the mercenary's creed.
The home fire burning: the kettle almost boiling
but the master of the house is far away.
The horses stamping - their warm breath clouding
in the sharp and frosty morning of the day.
And the poet lifts his pen while the soldier sheaths his sword.
And the youngest of the family is moving with authority.
Building castles by the sea, he dares the tardy tide to wash them all aside.
The cattle quietly grazing at the grass down by the river
where the swelling mountain water moves onward to the sea:
the builder of the castles renews the age-old purpose
and contemplates the milking girl whose offer is his need.
The young men of the household have
all gone into service and
are not to be expected for a year.
The innocent young master - thoughts moving ever faster
has formed the plan to change the man he seems.
And the poet sheaths his pen while the soldier lifts his sword.
And the oldest of the family is moving with authority.
Coming from across the sea, he challenges the son who puts him to the run.
What do you do when
the old man's gone - do you want to be him? And
your real self sings the song.
Do you want to free him?
No one to help you get up steam
and the whirlpool turns you `way off-beam.
miércoles, 7 de marzo de 2012
carta
A young person will always
remember the time when
two ships are side by side
in the middle of the sea
and hopes that one day they
may put down their anchors
on the same harbour.
martes, 28 de febrero de 2012
Into wonderland
May I say
One fine day
If you say you would
We could run away
Just say goodbye
With no cloud in the sky
This time sunshine
We're gonna fly
You can hear the whistle blow
There's noone gonna know
Take my hand and
We can softly go
When the stars come out to shine
You are gonna be mine
Sure as a love that's just
We are gonna be fine
Just take my hand
And try to understand
We'll fly, honey pie
Into wonderland
And if you want me to
I'll come back with you
Sure as a love that's just
I love you.
One fine day
If you say you would
We could run away
Just say goodbye
With no cloud in the sky
This time sunshine
We're gonna fly
You can hear the whistle blow
There's noone gonna know
Take my hand and
We can softly go
When the stars come out to shine
You are gonna be mine
Sure as a love that's just
We are gonna be fine
Just take my hand
And try to understand
We'll fly, honey pie
Into wonderland
And if you want me to
I'll come back with you
Sure as a love that's just
I love you.
lunes, 20 de febrero de 2012
venus
Lleva dos alas falsas,
sus flechas son las garras,
su corona oculta astas;
es, sin disputa,
como todos los dioses griegos
un demonio disfrazado.
sus flechas son las garras,
su corona oculta astas;
es, sin disputa,
como todos los dioses griegos
un demonio disfrazado.
viernes, 17 de febrero de 2012
:3
Grab your chance, otherwise, time wont wait,it always flies, Life is flashing before your eyes. So live it up, idolize, don't stop to compromise, Life just keeps flashing before your eyes. Everyday a new sunrise, cauliflower clouds, starry skies, life is flashing before your eyes Just like butterflies, or the key to paradise, life's out there flashing before your eyes. A piece of life whit sincronice, whit the animated energy of suprise, life is right there front of your eyes Cherries in a bowl satisfy, your thirst for life will not run dry. I said, life keeps flashing before your eyes. Well just to philosoohize between two ernities I realize My life is flashing before my eyes Ist just a dream, and my advice is don't neglect to have a nice live flash before your eyes Have a nice life flash before your eyes.
miércoles, 8 de febrero de 2012
El signo de los cuatro.
Sherlock Holmes cogió su botella del ángulo de la repisa de la chimenea, y su jeringuilla hipodérmica de su fino estuche de tafilete. Insertó con sus dedos largos, blancos, nerviosos, la delicada aguja, y se remangó el puño izquierdo de su camisa. Sus ojos se posaron pensativos por breves momentos en el músculo del antebrazo y en la muñeca, cubiertos ambos de puntitos y cicatrices de las innumerables punciones. Por último, hundió en la carne la punta afilada, presionó hacia abajo el minúsculo émbolo y se dejó caer hacia atrás, hundiéndose en el sillón forrado de terciopelo y exhalando un largo suspiro de satisfacción.
Tres veces al día y durante muchos meses había yo presenciado esa operación; pero la costumbre no había llegado a conseguir que mi alma se aviniese a ello. Por el contrario, de día en día me iba irritando cada vez más el espectáculo, y todas las noches sentía indignarse mi conciencia al pensar que me había faltado valor para protestar. Una vez y otra había yo dejado constancia de mi promesa de que diría todo lo que pensaba acerca de ese asunto; pero las maneras frías y despreocupadas de mi compañero tenían un algo que lo hacían el último de los hombres con quienes uno siente deseos de tomarse nada que se parezca a una libertad... aquella tarde tuve la súbita sensación de que no podía aguantarme por más tiempo, y le pregunté:
-¿Qué ha sido hoy: morfina o cocaína?...
-Cocaína, en disolución al siete por ciento. ¿Le agradará a usted probarla?
-De ninguna manera -contesté con brusquedad-. Mi constitución física no se ha repuesto por completo aún de la campaña de Afganistán. No puedo permitirme el someterla a ninguna tensión anormal...
-Quizá tenga usted razón, Watson. Me imagino que la influencia de esto es físicamente dañosa. Sin embargo, encuentro que estimula y aclara el cerebro de una forma tan trascendental, que me resultan pasajeros sus efectos secundarios.
-¡Reflexione usted! -le dije con viveza-. ¡Calcule el coste a que le resulta! Quizá su cerebro se reanime y se excite, según usted asegura; pero es mediante un proceso patológico y morboso, que trae como consecuencia un aumento en el cambio de los tejidos y que pudiera acarrear al cabo una debilidad permanente... ¿Para qué correr el riego de perder esas grandes facultades de que usted se halla dotado? Tenga presente que no le hablo tan sólo de camarada a camarada, sino de médico a una persona de cuyo estado físico es, hasta cierto punto, responsable...
-Mi cerebro se rebela contra el estancamiento. Proporcióneme usted problemas, proporcióneme trabajo, deme el más abstruso de los criptogramas, o el más intrincado de los análisis, y entonces me encontraré en mi atmósfera propia. Podré prescindir de estimulantes artificiales. Pero aborrezco la monótona rutina de la vida. Siento hambre de exaltación mental. Ahí tiene por qué he elegido esta profesión a que me dedico...
lunes, 30 de enero de 2012
1er día.
Bueno, antes que nada quiero aclarar que no tenía ningunas ganas de suicidarme. No estaba deprimido y mis condiciones durante mis 18 años de edad siempre habían sido medianamente favorables.
Comencemos por el empiece:
Acababa, por fín, de terminar bachillerato y decidí buscar un piso para poder independizarme y una vez asentado, empezar una carrera. Era adulto por fin y quería vivir solo, mis padres tambien me habian impulsado ligeramente a hacerlo, ya que parece ser, que tener quince peceras con carpas sibaritas coloradas alrededor de toda la casa incrementaba la dulzura con la que a mi padre se le ponía la tarjeta en números rojos a mediados de mes. Lo malo de las carpas sibaritas es que no aceptan comer nada que no haya estado vivo en las últimas 4 horas, las peores eran las acomplejadas por las revistas de moda para peces, los kois japoneses se mostraban esbeltos y eso dejaba en mal lugar a las carpas. "Me siento gorda", me decían algunas. Es una pena que las carpas tengan la autoestima tan baja. El caso esque yo, junto con mis peceras, ejercíamos grandes gastos para mis padres.
Encontré un piso en un barrio cerca del centro de la ciudad, era luminoso, venía con la cocina amueblada, tenía balcón y unos 20 metros cuadrados interiores, y las ventanas daban a un hermoso patio en el cual, por unos capuchones que encontré tendidos, deduje que compartiría con unos amables vecinos que celebraban la semana santa bastante a menudo.
Una vez establecido en mi nuevo hogar necesitaba un trabajo. Este fué el paso más dificil. Lo intenté todo:
Por la mañana, el primer día después de asentarme fuí a los establecimientos del barrio, probé primero en una tienda de productos de mala calidad a muy bajo precio pero me exigían haber sido oriental por lo menos durante 3 años. Luego encontré una tienda de ropa en la que hacía imitaciones de grandes marcas, durante la entrevista noté al encargado un poco tenso, no paraba de llorar y me intentó robar la cartera tres veces, ví que había un futón y una taza de café en medio de la sección de manoplas de imitación de Vivienne Westwood, estaba viviendo allí. Al salir de la tienda almorcé una bolsa de doritos y vermouth y decidí probar suerte en una empresa de seguros que necesitaba un difundidor de publicidad. Lo último que recuerdo fué estar entrando por la puerta y cuando desperté me faltaba medio pulmón. Supuse que no me habían dado el puesto. Estuve toda la tarde recorriendo tiendas por el barrio, incluso por los barrios vecinos, aunque en la mayoría de las empresas judías me rechazaban nada más mostrarles mi dirección, "extraño" pensé.
Siempre me he considerado buena persona, pero no tengo una gran paciencia, al igual que mis padres: cuando me intentaron enseñar a andar estuvieron durante todo el día sujetandome las manos para que me apoyara en las piernas, pero ese día no aprendí, se cansaron y decidieron ponerme el biberón en lugares altos para que aprendiera a andar yo solo. Estuve un tiempo alimentándome de los restos de comida que se le caían al canario de la jaula al suelo y tuve un poco de anemia, pero al cabo de tres meses ya conseguía la comida yo solo.
Después de todo el día buscando trabajo me cansé y me metí en un cine x. Solo tenía una sala húmeda y fría, y apenas había gente dentro. La película que ponían no era pornográfica, pero si censurada en televisión o cines comunes por lo que se veía, era Sister act. Me enteraría meses después de que hay una serie de películas que decidieron prohibir en la televisón porque, según los denunciantes, "hay ciertas películas que con verlas 6 veces al año es suficiente", en las cuales aparte de Sister act incluían: Delta force, Al diablo con el diablo, Que bello es vivir (esta última permiten emitirla un día durante navidad), Men in black.. etc
Me quedé hasta la mitad de la película pero me entró hambre, pasé por la tienda de alimentación china en la que me rechazaron como empleado, compré una lata de mejillones, unas botellas de cerveza y me fuí a casa a darme el festín. Dentro de la lata de mejillones encontré el trozo de pulmón que me faltaba, no les denuncié porque me daban pena y tampoco sabía tan mal. Me tomé 5 cervezas y me sentí preparado para tomar una decisión, pero antes tenía que ir al baño. Después cojí un pitillo y me asomé a la única ventana que daba al exterior en aquel balcón que comía dos metros de mi amplio piso, estuve pensando.
-A este paso nunca voy a tener un curro, no podré pagar el alquiler y no podré darles la vida que merecen a mis pequeñas carpas.
Vacié el resto de la última cerveza en una de las peceras y medité.
-Tengo que ir a la cárcel, allí puedo dormir, comer y vivir perfectamente, y todo gratis.
Para ser una decisión que tomaba a partir de medianoche y con 5 cervezas detrás consideré que no estaba tan mal, lo escribí en un papel y me dormí tirado en el suelo.
Cuando desperté me limpié la baba, tiré al váter a los peces que no habían superado la resaca y desayuné un poco del pulmón conjelado untado en queso filadelfia acompañado de vinagre de módena.
Encontré una nota en la que ponía "vive en la cárcel" y debajo de la nevera encontré el cuerpo, aparentemente sin vida de una mujer judía.
-Vaya, me he perdido una parte de la noche. Pensé.
Pero la mujer muerta no había sido asesinada, tenía cólera, pero esa es una historia que debe ser contada en otra ocasión.
Eran las 12 de mi segundo día de independiencia y me había dado por vencido en a lo que buscar trabajo se refería, ahora tenía otro deber, y este era ir a la cárcel.
Me vestí y bajé a un parque a unas manzanas de mi piso. Tenía que cometer un delito para que me metieran en la cárcel. Busqué mi objetivo, ví un grupo de señoras andando a un paso comparable con el de un remero cojo, desde el banco en el que me encontraba sentado le tiré una piedra en la cabeza a una de ellas, pero su moño amortiguó el golpe y la piedra quedó en medio de su pelo enlacado, ahora la piedra viviría allí para el resto de sus días. Un poco humillado miré a los lados a ver si alguien había observado tal penoso intento de vandalismo, pero solo unos patos en un estanque tenían la mirada fija en mi. Me acerqué a ellos y me contaron que no conseguiría matar a las señoras del parque, habían sido creadas con una tecnología genética resistentes a cualquier arma actual, era inútil, los patos lo habían intentado infinitas veces.
-"Señoras no" pensé.
Entonces crucé la calle hasta una tienda de armas que divisé desde el parque.
-Buenos días (Exclamé)
-Aquí no se saluda así. (Respondió el dependiente Irlandés)
Me disparó en el pecho con una metralleta que expulsaba canicas de gormiti y salí de la tienda.
"Vaya" pensé. Conseguir un arma hoy por hoy tampoco parece un trabajo fácil.
No me encontraba con ganas de comer, peró fuí a la tienda de alimentación donde me vendieron los mejillones empulmonados y compré un paquete de pistachos. Estos venían con un trozo de mejilla de bretón, pero tenía su punto. Fuí al centro de la ciudad, a la calle principal a ver si algún policía me veía cometiendo algún acto considerado políticamente incorrecto. Tiré la bolsa de pistachos al suelo y rapidamente aparecieron dos hermosos chicos con cara de querubines con el pelo medio rapado por un lado y flequillo por el otro, unas grandes gafas sin graduación y unos zapatos de montañista con tacón. Me empezaron a decir que Brahma no estaría contento de que arrojase bolsas de pistachos en medio del asfalto porque los elefantes de Alaska tenían ciertas reacciones alérgicas con el plástico de dichas bolsas, luego me dieron un pequeño discurso acerca de los dojos abandonados por la falta de osos panda en japón y terminaron concluyendo que sería un gasto inútil para un inútil placer seguir manteniendo el tranvía en uso.
Después de ese pequeño discurso dudé de la sexualidad de esos chicos y decidí que serían mis víctimas.
Les agarré por la pechera y los llevé colgando hasta la estación de tren, eran bastante ligeros. Una vez allí esperé a que pasara el tren para arrojarlos a las vías. No tuve que esperar ni dos minutos hasta que un policía se me acercó y me dió la enorabuena, la gente me aplaudía mientras susurraban "a ver si así limpiamos esta ciudad de pusilánimes". Me llevaron a comisaría y me entregaron un pin de Curro Jiménez, que poco tiempo después me enteraría que el valor de esta chapa impedía a cualquier autoridad de detenerme sea cual fuere mi conducta, pero de aquella se les olvidó informarme y estuve toda la tarde de ese domingo cometiendo actos bandálicos. Esa misma noche, al llegar a casa ví que el cadáver de la mujer de debajo de mi nevera se había transformado en una vistosa flor con colores que jamás había visto, pero antes de que pudiera sacarle una foto llegaron unos extraños hombres trajeados con bastante prisa, se la fumaron y se fueron. Me quedé solo viendo el canal de la teletienda mientras bebía cervezas durante toda la noche, al despertarme estaba rodeado de un grupo de hombres pertenecientes al kukusklan que esperaban con ansia mi despertar para pedirme amablemente una aspiradora que parece ser que había encargado esa misma noche, se la presté y se fueron. No de muy buena gana me hice un colacao, me puse a ver la tele y estaban poniendo Austin Powers, decidí acabar con mi vida en ese instante.
Sin embargo mi alma sigue en pié, de vez en cuando voy a asilos y leo cuentos y doy consejos a los que me quieren escuchar y tras haber estado 4 años en corea, ahora tengo un puesto fijo en el alimentación del barrio.
Comencemos por el empiece:
Acababa, por fín, de terminar bachillerato y decidí buscar un piso para poder independizarme y una vez asentado, empezar una carrera. Era adulto por fin y quería vivir solo, mis padres tambien me habian impulsado ligeramente a hacerlo, ya que parece ser, que tener quince peceras con carpas sibaritas coloradas alrededor de toda la casa incrementaba la dulzura con la que a mi padre se le ponía la tarjeta en números rojos a mediados de mes. Lo malo de las carpas sibaritas es que no aceptan comer nada que no haya estado vivo en las últimas 4 horas, las peores eran las acomplejadas por las revistas de moda para peces, los kois japoneses se mostraban esbeltos y eso dejaba en mal lugar a las carpas. "Me siento gorda", me decían algunas. Es una pena que las carpas tengan la autoestima tan baja. El caso esque yo, junto con mis peceras, ejercíamos grandes gastos para mis padres.
Encontré un piso en un barrio cerca del centro de la ciudad, era luminoso, venía con la cocina amueblada, tenía balcón y unos 20 metros cuadrados interiores, y las ventanas daban a un hermoso patio en el cual, por unos capuchones que encontré tendidos, deduje que compartiría con unos amables vecinos que celebraban la semana santa bastante a menudo.
Una vez establecido en mi nuevo hogar necesitaba un trabajo. Este fué el paso más dificil. Lo intenté todo:
Por la mañana, el primer día después de asentarme fuí a los establecimientos del barrio, probé primero en una tienda de productos de mala calidad a muy bajo precio pero me exigían haber sido oriental por lo menos durante 3 años. Luego encontré una tienda de ropa en la que hacía imitaciones de grandes marcas, durante la entrevista noté al encargado un poco tenso, no paraba de llorar y me intentó robar la cartera tres veces, ví que había un futón y una taza de café en medio de la sección de manoplas de imitación de Vivienne Westwood, estaba viviendo allí. Al salir de la tienda almorcé una bolsa de doritos y vermouth y decidí probar suerte en una empresa de seguros que necesitaba un difundidor de publicidad. Lo último que recuerdo fué estar entrando por la puerta y cuando desperté me faltaba medio pulmón. Supuse que no me habían dado el puesto. Estuve toda la tarde recorriendo tiendas por el barrio, incluso por los barrios vecinos, aunque en la mayoría de las empresas judías me rechazaban nada más mostrarles mi dirección, "extraño" pensé.
Siempre me he considerado buena persona, pero no tengo una gran paciencia, al igual que mis padres: cuando me intentaron enseñar a andar estuvieron durante todo el día sujetandome las manos para que me apoyara en las piernas, pero ese día no aprendí, se cansaron y decidieron ponerme el biberón en lugares altos para que aprendiera a andar yo solo. Estuve un tiempo alimentándome de los restos de comida que se le caían al canario de la jaula al suelo y tuve un poco de anemia, pero al cabo de tres meses ya conseguía la comida yo solo.
Después de todo el día buscando trabajo me cansé y me metí en un cine x. Solo tenía una sala húmeda y fría, y apenas había gente dentro. La película que ponían no era pornográfica, pero si censurada en televisión o cines comunes por lo que se veía, era Sister act. Me enteraría meses después de que hay una serie de películas que decidieron prohibir en la televisón porque, según los denunciantes, "hay ciertas películas que con verlas 6 veces al año es suficiente", en las cuales aparte de Sister act incluían: Delta force, Al diablo con el diablo, Que bello es vivir (esta última permiten emitirla un día durante navidad), Men in black.. etc
Me quedé hasta la mitad de la película pero me entró hambre, pasé por la tienda de alimentación china en la que me rechazaron como empleado, compré una lata de mejillones, unas botellas de cerveza y me fuí a casa a darme el festín. Dentro de la lata de mejillones encontré el trozo de pulmón que me faltaba, no les denuncié porque me daban pena y tampoco sabía tan mal. Me tomé 5 cervezas y me sentí preparado para tomar una decisión, pero antes tenía que ir al baño. Después cojí un pitillo y me asomé a la única ventana que daba al exterior en aquel balcón que comía dos metros de mi amplio piso, estuve pensando.
-A este paso nunca voy a tener un curro, no podré pagar el alquiler y no podré darles la vida que merecen a mis pequeñas carpas.
Vacié el resto de la última cerveza en una de las peceras y medité.
-Tengo que ir a la cárcel, allí puedo dormir, comer y vivir perfectamente, y todo gratis.
Para ser una decisión que tomaba a partir de medianoche y con 5 cervezas detrás consideré que no estaba tan mal, lo escribí en un papel y me dormí tirado en el suelo.
Cuando desperté me limpié la baba, tiré al váter a los peces que no habían superado la resaca y desayuné un poco del pulmón conjelado untado en queso filadelfia acompañado de vinagre de módena.
Encontré una nota en la que ponía "vive en la cárcel" y debajo de la nevera encontré el cuerpo, aparentemente sin vida de una mujer judía.
-Vaya, me he perdido una parte de la noche. Pensé.
Pero la mujer muerta no había sido asesinada, tenía cólera, pero esa es una historia que debe ser contada en otra ocasión.
Eran las 12 de mi segundo día de independiencia y me había dado por vencido en a lo que buscar trabajo se refería, ahora tenía otro deber, y este era ir a la cárcel.
Me vestí y bajé a un parque a unas manzanas de mi piso. Tenía que cometer un delito para que me metieran en la cárcel. Busqué mi objetivo, ví un grupo de señoras andando a un paso comparable con el de un remero cojo, desde el banco en el que me encontraba sentado le tiré una piedra en la cabeza a una de ellas, pero su moño amortiguó el golpe y la piedra quedó en medio de su pelo enlacado, ahora la piedra viviría allí para el resto de sus días. Un poco humillado miré a los lados a ver si alguien había observado tal penoso intento de vandalismo, pero solo unos patos en un estanque tenían la mirada fija en mi. Me acerqué a ellos y me contaron que no conseguiría matar a las señoras del parque, habían sido creadas con una tecnología genética resistentes a cualquier arma actual, era inútil, los patos lo habían intentado infinitas veces.
-"Señoras no" pensé.
Entonces crucé la calle hasta una tienda de armas que divisé desde el parque.
-Buenos días (Exclamé)
-Aquí no se saluda así. (Respondió el dependiente Irlandés)
Me disparó en el pecho con una metralleta que expulsaba canicas de gormiti y salí de la tienda.
"Vaya" pensé. Conseguir un arma hoy por hoy tampoco parece un trabajo fácil.
No me encontraba con ganas de comer, peró fuí a la tienda de alimentación donde me vendieron los mejillones empulmonados y compré un paquete de pistachos. Estos venían con un trozo de mejilla de bretón, pero tenía su punto. Fuí al centro de la ciudad, a la calle principal a ver si algún policía me veía cometiendo algún acto considerado políticamente incorrecto. Tiré la bolsa de pistachos al suelo y rapidamente aparecieron dos hermosos chicos con cara de querubines con el pelo medio rapado por un lado y flequillo por el otro, unas grandes gafas sin graduación y unos zapatos de montañista con tacón. Me empezaron a decir que Brahma no estaría contento de que arrojase bolsas de pistachos en medio del asfalto porque los elefantes de Alaska tenían ciertas reacciones alérgicas con el plástico de dichas bolsas, luego me dieron un pequeño discurso acerca de los dojos abandonados por la falta de osos panda en japón y terminaron concluyendo que sería un gasto inútil para un inútil placer seguir manteniendo el tranvía en uso.
Después de ese pequeño discurso dudé de la sexualidad de esos chicos y decidí que serían mis víctimas.
Les agarré por la pechera y los llevé colgando hasta la estación de tren, eran bastante ligeros. Una vez allí esperé a que pasara el tren para arrojarlos a las vías. No tuve que esperar ni dos minutos hasta que un policía se me acercó y me dió la enorabuena, la gente me aplaudía mientras susurraban "a ver si así limpiamos esta ciudad de pusilánimes". Me llevaron a comisaría y me entregaron un pin de Curro Jiménez, que poco tiempo después me enteraría que el valor de esta chapa impedía a cualquier autoridad de detenerme sea cual fuere mi conducta, pero de aquella se les olvidó informarme y estuve toda la tarde de ese domingo cometiendo actos bandálicos. Esa misma noche, al llegar a casa ví que el cadáver de la mujer de debajo de mi nevera se había transformado en una vistosa flor con colores que jamás había visto, pero antes de que pudiera sacarle una foto llegaron unos extraños hombres trajeados con bastante prisa, se la fumaron y se fueron. Me quedé solo viendo el canal de la teletienda mientras bebía cervezas durante toda la noche, al despertarme estaba rodeado de un grupo de hombres pertenecientes al kukusklan que esperaban con ansia mi despertar para pedirme amablemente una aspiradora que parece ser que había encargado esa misma noche, se la presté y se fueron. No de muy buena gana me hice un colacao, me puse a ver la tele y estaban poniendo Austin Powers, decidí acabar con mi vida en ese instante.
Sin embargo mi alma sigue en pié, de vez en cuando voy a asilos y leo cuentos y doy consejos a los que me quieren escuchar y tras haber estado 4 años en corea, ahora tengo un puesto fijo en el alimentación del barrio.
viernes, 27 de enero de 2012
sueños
Sobre una sábana plateada
como un orgulloso Elvis muerto,
tumbada escucho tu ronroneo,
y el mercurio de mis venas tiembla,
marca tu compás y se acelera
y manadas de tapires salen de mis pupilas
buscando tus pesadillas para comérselas.
como un orgulloso Elvis muerto,
tumbada escucho tu ronroneo,
y el mercurio de mis venas tiembla,
marca tu compás y se acelera
y manadas de tapires salen de mis pupilas
buscando tus pesadillas para comérselas.
jueves, 19 de enero de 2012
Qué es el amor?
El amor
es Kathy Kastaña
con un piano
y 2 gofres
que cantan
metal
muuy
muy
muy
muy
muy
muy
mariento.
.
martes, 17 de enero de 2012
window
While you wonder
why mi vains are cold
when your smile is so warm,
why the hugs are empty
if the words are full?
my blanket it's so hot
but nobody is in the bed
how much time must pass?
these things happened
She's smoking my cigarrete
while i'm waiting
waiting to melt the sea
she's wasting you
and i'm driking the morning wine
burning the words in my thonge
open your mouth under the rain
wondering
before opening the door
a stranger
why mi vains are cold
when your smile is so warm,
why the hugs are empty
if the words are full?
my blanket it's so hot
but nobody is in the bed
how much time must pass?
these things happened
She's smoking my cigarrete
while i'm waiting
waiting to melt the sea
she's wasting you
and i'm driking the morning wine
burning the words in my thonge
open your mouth under the rain
wondering
before opening the door
a stranger
domingo, 15 de enero de 2012
tacto
Mis manos se han quedado ciegas
y mi piel está sorda.
Si me echan agua hirviendo
me congelaría al instante
aunque duerma entre alfileres
no se derramaría ni una gota de sangre.
En los recuerdos de mis poros
todavía hay rastros de tu vapor
mis manos buscan en la oscuridad
todavia tu silueta muerta,
mis oidos
tus latidos y respiración
está oscuro
hay silencio
ya no hay nada
y mi piel está sorda.
Si me echan agua hirviendo
me congelaría al instante
aunque duerma entre alfileres
no se derramaría ni una gota de sangre.
En los recuerdos de mis poros
todavía hay rastros de tu vapor
mis manos buscan en la oscuridad
todavia tu silueta muerta,
mis oidos
tus latidos y respiración
está oscuro
hay silencio
ya no hay nada
martes, 10 de enero de 2012
lunes, 2 de enero de 2012
Los ángeles muertos.
Buscad, buscadlos:
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.
Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban,
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.
En todo esto.
Más en esas astillas vagabundas que se consumen sin fuego,
en esas ausencias hundidas que sufren los muebles desvencijados,
no a mucha distancia de los nombres y signos que se enfrían en las paredes.
Buscad, buscadlos:
debajo de la gota de cera que sepulta la palabra de un libro
o la firma de uno de esos rincones de cartas
que trae rodando el polvo.
Cerca del casco perdido de una botella,
de una suela extraviada en la nieve,
de una navaja de afeitar abandonada al borde de un precipicio.
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.
Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban,
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.
En todo esto.
Más en esas astillas vagabundas que se consumen sin fuego,
en esas ausencias hundidas que sufren los muebles desvencijados,
no a mucha distancia de los nombres y signos que se enfrían en las paredes.
Buscad, buscadlos:
debajo de la gota de cera que sepulta la palabra de un libro
o la firma de uno de esos rincones de cartas
que trae rodando el polvo.
Cerca del casco perdido de una botella,
de una suela extraviada en la nieve,
de una navaja de afeitar abandonada al borde de un precipicio.
























