El mustélido se revuelve el pelo, se asoma a la ventana y piensa: ante todo estoy arriba, siempre podré tirar cosas desde aquí e impedir que la gente trepe hasta mí. Pero cuando nadie trepe, que pasará entonces?
Sale a la calle a dar un paseo, camina hacia el puerto, se acerca a uno de los barcos y tira de un ancla, pero el barco se desvanece, no hay porque tirar, deja el ancla y se va.
Cava una madriguera profunda, se encierra en ella, espera a que el planeta se llene de brujas caníbales que devoren a la gente. El tejón tiene cuerpo de tal, pero corazón humano por lo tanto las brujas van a por el. Se lo comen, se retuerce medio muerto y despierta.
Solo era un sueño, un sueño de tejón. Camina hacia el baño, se mira al espejo y se acaricia la cara, tiene algo en la garganta, abre la boca y le sale una planta con un lagarto enredado en ella, espera a que salga y se asoma al balcón para mirar a la gente que pasa mientras ríe, coje higos y los empieza a lanzar, rie a carcajadas mientras los arroja con cada vez mas fuerza, pero nadie se inmuta, deja de sonreir y se mete en la cama.
Se frota los ojos, mira al techo, y observa el peligro mientras muere, ya no hay luchas, no hay motivos, cierra los ojos y duerme.

No hay comentarios:
Publicar un comentario