el rubiales escribiendo

el rubiales escribiendo

jueves, 15 de diciembre de 2011

Encerrada en un mar de espinas
que te claban y reclaman,
lo que es suyo y les pertenece
les debes la vida, el aspecto, el amor
y el tejido que mantiene unidos
las distintas razas de aves
que habitan en mi interior.
Arrañándome la cara
hasta que se remarquen las espinas
mientras de cada nervio brotan
las luces de navidad.
Rojas como la vergüenza,
flácidas y desnutridas,
grasientas y porosas,
se derriten sobre el lavabo
y se evaporan empañando el espejo.
El vinagre se filtró en cada agujero
dejando asi tu boca abierta
y los ojos semcierrados,
aunque el pomo este bañado en oro
la puerta sigue siendo madera oscura,
que en algún momento estuvo viva
pero el óxido de las cadenas
que esposan la rutina
infecta la luna llena
tiñéndola de vermellón.
No la miramos a la vez
ni está sostenida con alambres ni hilos.

3 comentarios:

Durch dijo...

"Clavan" *

Buenísimo.

Durch dijo...

De hecho, si empezases a preocuparte por la ortografía y tuvieses sentido del gusto eligiendo tipografías sería una pasada. (Poco más y coges Comic Sans.)

Nanavelvet dijo...

el empiece de ortografía es la palabra orto